Y alli estabamos, en aquella estrecha y oscura habitacion, era una habitancion sin ventanas, en la cual fue facil perder la nocion del tiempo, pues no podiamos ver ni la luz del sol y la oscuridad de la noche, las paredes eran grises, un gris que lejos de ayudarnos, empeoraba nuestra situacion, asi que alli estabamos, en aquella habitacion, tu y yo sentados, el uno frente al otro, mirandonos fijamente sin articular ninguna palabra, tan solo nos separaba una mesa, en la cual habia una pistola y una biblia. Ningun eramos creyentes, pero en un momento tan delicado, necesitas saber que habria algo despues de todo aquello. Porque cuando estar solo es una condena con la que tienes que convivir, a la que no puedes renunciar, solo puedes rezar y para que la bala te toque a ti.
Bueno, esta partida ya esta durando demasiado, an sonado ya demasiado "cliicks", muchos falsos disparos que an amenazados con reventarnos la cabeza y poner el punto final a este absurdo juego, muchos falsos disparos que no hacian mas que anunciar que la bala cada vez estaba mas proxima, unos falsos disparos, que anunciaban este tragico final, pues tarde o temprano, sabiamos que llegaria la bala.
LLego mi momento, ahora me toca a mi, me toca ponerme la pistola en la boca, morder fuerte, cerrar los ojos y apretar el gatillo, y esperar a escuchar el "cliick" o no volver a escuchar nunca nada mas. No sabria decirte si quiero ganar o perder, pues en este absurdo juego, dudo que hallan ganadores o perdedores, porque en este juego de dos, si juegas con un desconocido, estas deseando que la bala le atraviese la cabeza salpicando tu cara con su sangre, mientras tu suspiras y no puedes evitar sonreir, porque te alegra saber que la bala llevaba su nombre, pero cuando la otra persona no es un desconocido, el juego cambia. Cuando la persona con la que juegas a esta Ruleta Rusa es un ser querido, prefieres que la bala se incruste en tu sien, antes que en la suya.
Me toca levantarme de la incomoda silla, colocarme la pistola en la boca, cerrar los ojos y aceptar esta bala que desde un principio llevaba mi nombre grabado, pero no puedo evitar pensar en ti, en esos momentos tan magico y felices que juntos vivimos. Quizas sea la nostalgia de recordar un feliz pasado o quizas sea el miedo de ver mi tragico futuro, pero apenas tengo saliva y el frio de la pistola en mi boca me hace sentir que aun estoy vivo, aunque ese frio tan tajante en mis dientes, me recuerda que estoy solo y que perdi todo cuanto mas queria en esta vida, dejandola vacia y sin sentido. No pude evitar que de mis ojos cerrados por la rabia y del dolor, brotaran las lagrimas mas tristes y verdaderas que jamas llore, pero, si ya habia perdido todo lo que mas queria en esta vida..
¿ que es lo peor que me podria pasar ?
Al no encontrar respuesta, trage la poca saliva que tenia, puse el dedo en el gatillo, pero antes de pulsarlo, mis labios susurraron algo que mi corazon no me dejaba irme de este mundo sin decirlo .. " Te quiero .. perdoname " y entonces, en ese preciso instante ...
aprete el gatillo ...
...
...
...
No hay ni buenos ni malos finales ... solo son finales