lunes, 29 de abril de 2013

Un angel de piedra

Alli donde los hombre comunes jamas entrarian, alli donde a un simple mortal se le condenaria a la mas absoluta locura, alli donde en la noche eterna jamas se vio brillar una estrella, alli donde habita el mismisimo Diablo, alli, en ese oscuro y aterrador lugar, desperte.

Una mano en mi hombro me desperto..

- Chico, despierta - me dijo una voz.
- ¿Que hago aqui? Yo no deberia estar aqui - le pregunte asustado.

- Si chico, tus dias de gloria han acabado, tu Luz se apago - me respondio.

Entonces, permaneci en silencio mirando al suelo, la oscuridad de aquella habitacion me impedia verme mis propios pies, un penetrante aroma a azufre me producia nauseas y unos inoportunos sudores frios empezaban a recorrer mi cara a causa de la elevada temperatuda de aquella habitacion o quizas fuera debido al miedo que sentia.


Despues de un rato mirando a la inmensia oscuridad, me arme de valor y le pregunte..

- ¿Por que estoy aqui? Soy un angel, no tengo porque estar aqui - dije.
- Jajaja - se echo a reir la voz - Un dia fuiste un angel, y de los buenos sinceramente, pero como ya te dije antes, tu Luz se apago.

- ¡No puede ser!, mientes, eres un mentiroso - le grite - ¡Tan solo pretendes asustarme!.
- ¿Yo asustarte?, ¿Es que acaso no estas asustado ya? jajaja - seguia riendose de mi esa tenible voz- Tu Luz se apago y te condeno a la noche eterna, pero aun puedes salir de aqui, podemos hacer un trato -me propuso.

- ¿Y que puede querer el Diablo de mi? - le pregunte.
- ¡Tu alma idiota! -me grito tan fuerte que puede notar el calor que le salio de la boca.

- Mi alma, ¿A cambio de que? - conteste intrigado.
- De que tu Luz brille aunque tu no seas su angel - me propuso.

Quizas me lo tendria que haber pensado mas, pero sin dar lugar a la duda, acepte el trato. Pues la Luz para cualquier angel es mas importante que su propia vida, ya que esta ligado a ella, y de apagarse, viviria en la noche eterna.

El trato esta cerrado, ya no hay vuelta atras, el fuego a sido liberado en mi interior, ya no hay duda a mi lado que me haga daño. En estas paredes se lee el tormento,  llanto sin control. Paso raudo el momento en el que firmaba el pergamino y el ponia el sello al nuevo testamento. Tu lo sabes, yo lo se cariño, El vino, el principe escondido entre las tinieblas, a cobrar su dichosa venganza, la cual me convirtiendo en lo que hoy en dia soy, y en lo que nunca dejare de ser por mas que avance el tiempo, pues el pacto esta sellado y en este o cualquier lado, espera la muerte para cobrarlo.



Por lo menos, desde aqui, puedo ver como brilla tu Luz cariño, aunque no estes conmigo, pero se que gracias ami volvio a brillar. Espero que sepas que aunque ahora este como un angel de piedra y que me encuentro inmovil y sin la posibilidad de actuar,  estare protegiendo tu Luz alli donde vallas.




Si apreciara la vida lo suficiente, no aceptaria el pacto, pero sin ti, no habria Luz en mis dias.








viernes, 19 de abril de 2013

Un barco de papel

Una vez, escuche una historia que trataba de un hombre que iba montado en un barco de papel, tan fragil por un mar sin fin. Navegando, sin rumbo, sin direccion ni destino.

De repente una luz le ilumino desde el cielo y una dulce voz le hablo.

- ¿No sientes nada? -le pregunto la voz.
- Hace tiempo que deje de sentir miedo -respondio el.

Al barco de papel le empezaba a entrar agua. Poco a poco, su fragil consistencia de papel se hundia para dejar de existir.

- ¿Por que? -insistio la voz.
- Porque no tengo nada mas que perder, ya lo perdi todo -dijo el.

Poco a poco, la luz se fue apagando. Su corazon dormia, pues habia dejado de lado toda su vida. ¿Que hizo el? ¿Que podia hacer si se quedo solo en un barco de papel?. Su corazon se apago como una vela al viento. Su vida ya no tenia sentido.

El barco de papel se hundio, y las aguas volvieron a su apacible tranquilidad. Pero, en el fondo del mar, el barco de papel se deshacia, lentamente, para dejar solo el rastro de una ilusion perdida. El siguio nadando por ese inmenso mar, sin descanso. Puede que algun dia llegara a su destino, o puede que no. Nadie lo supo, ni siquiera el. Su corazon dormia. El mundo se habia parado a su alrededor. Ya no sonreia, ni lloraba ni expresaba sentimientos que algun dia sintio pero que hace ya mucho tiempo perdio.

El vio como la luz se iba para no volver. Nada se rompio en su interior, ni una lagrima, ni una confusion, ni un amago de arrepentimiento. Solo sintio pena, la misma pena que siente un niño al perder un juguete, que aunque le dieran otro igual, jamas seria el mismo, pues mientras nadaba sin descanso no podia evitar ver, como bajo sus pies, su barco de papel poco a poco se deshacia con el agua hasta que se desvaneico por completo. 

Un barco de papel hundido. Un corazon dormido. Un juguete perdido. Sonrisas rotas. Lagrimas muertas. Caminos sin destino. Vidas sin sentido ...








Los barcos de papel, nunca llegan a mar adentro.